Cuando el bosque fue abandonado hace más de diez años, las zarzas empezaron a crecer libremente en la pradera hasta que ésta acabó completamente cubierta por la citada planta.
La mayoría de los vegetales que deseamos cultivar necesitan una buena exposición, un requisito difícil de conseguir en un bosque. Por tanto, se hizo necesario desbrozar la pradera con el fin de conseguir un espacio óptimo para el cultivo de plantas comestibles.
Cuando empezamos a trabajar, las zarzas cubrían una extensión de alrededor de una hectarea. Todo el mundo nos recomendó alquilar un tractor para hacer el trabajo, no podían creer que quisieramos pasar nuestro tiempo realizando esta dura tarea cuando una máquina podía hacerlo en pocas horas. Afortunadamente, no nos dejamos convencer. Un tractor condensa el suelo debido a su peso y desbroza indiscriminadamente, matando plantas que merece la pena salvar. A esto hay que añadir el costo de alquilar el tractor y la necesidad de agrandar el camino para que dicho vehículo llegue a la pradera.
Decidimos desbrozar con una desbrozadora. No sé por qué estoy sonriendo de esa manera en esta foto, las zarzas sobrepasaban mi cabeza! Cortarlas es una dura y dolorosa tarea debido a sus espinas. La máquina utilizada pesa y es terriblemente ruidosa. Sin embargo, no me arrepiento de haber rechazado la idea del tractor ya que hemos encontrado algunas plantas interesantes creciendo entre la jungla de zarzas, como por ejemplo dos pequeños fresnos (los únicos de todo el bosque). Además, no me sentiría tan satisfecha de ver la pradera después del desbroce si hubiera sido hecho por desconocido y su tractor.
Hemos dejado un ancho seto de zarzas rodeando la pradera. Los animales que usan esta planta como protección, para nidificar y como alimento tendrán suficiente para seguir haciéndolo. Al mismo tiempo, nosotros tenemos una excelente barrera para evitar las visitas no deseadas y un fruto riquísimo, la mora, al final del verano.
Todavía me queda mucha superficie para desbrozar pero he parado hasta el próximo otoño para respetar el período de reproducción de las aves que habitan las zarzas.
Este area no será una pradera para siempre. De hecho, espero hacer lo que los ingleses llaman un "forest garden" (un bosque jardín). De todas las formas de cultivar la tierra, el "forest garden" es la más productiva. Es una imitación del bosque natural donde los árboles crecen en conjunción con las cosechas y todas las especies son elegidas para satisfacer las necesidades humanas. Como en un bosque natural, las plantas están segregadas en siete niveles, con los árboles frutales ocupando el dosel. Un "forest garden" requiere unos cuidados mínimos ya que la mayoría de las plantas son perennes y tienden a mantenerse por sí solas. La amplia diversidad de especies asegura que cualquier pequeña invasión nunca llegue a alcanzar niveles de epidemia.*
Como Robert Hart escribió, un "forest garden" es mucho más que un sistema para cubrir las necesidades humanas. Es una forma de vida que además satisface nuestras necesidades espirituales gracias a su belleza y la riqueza de fauna y flora silvestre que atrae.
*Forest gardening: cultivating an Edible Landscape. Autor: Robert Hart